Pobladores
Rompe el cielo y las calles son laberintos donde mi amor destella
en mitad de la lluvia, congelando el frío y haciendo de él figuras de cristal.
El vapor de agua sube del suelo y no me deja apenas ver tu cuerpo acercándose.
Pienso en las determinaciones volátiles pienso en oasis en dátiles
y como las palabras se enredan y crecen donde debe haber acciones.
Las cosas rezuman por las noches con la humedad,
las paredes se despegan y los cables que recorren las casas caen
y se incendian en cortocircuitos que explotan en azul y naranja.
Llueve día tras día en ciudades y poblaciones
y los pobladores miran por las ventanas preguntándose por el sol.
Meten las manos en la arena de los tiestos de las plantas de plástico
y maldicen la mala suerte no de vivir pero sí de hacerlo donde lo hacen
como si fuesen cosas del destino o de la mala suerte esos quehaceres
de elegir los lugares donde tenemos que vivir,
de elegir qué tenemos que vivir.

Meneame
del.icio.us